Promoviendo el amor por Caracas

Distrito Caracas, una marca que busca recuperar el amor por la ciudad capital.

“Me fui de Venezuela con la convicción de que hacía lo correcto.
 Tardé mucho tiempo en darme cuenta de que Caracas, como un cáncer inoperable, 
estaba enredada en lo más profundo de mi memoria. 
Mi Caracas, lo sé, es una geografía fragmentaria, incompleta, tendenciosa.
 Mi centro se ubica al final de la avenida Teresa de la Parra, no tiene plaza ni parlamento. 
Me costó entender que la tragedia del exilio la escriben las cosas invisibles, 
los pequeños detalles que pasan desapercibidos. 
No todo el mundo se da cuenta de que lo que duele, lo que se echa de menos,
 es la belleza espontánea de lo insignificante."
Liubliana, Eduardo Sánchez Rúgeles 
 
Caracas y Maturín se han unido en un sólo Distrito para ofrecerle a la mujer venezolana una marca «audaz, elegante, ecléctica y evolutiva». Sus diseñadoras Sandra Domínguez y Andreina Brito (ambas graduadas del Instituto Brivil) definen a Distriro Caracas como «Una mezcla entre lo clásico y los cortes modernos».
 
Cada pieza de sus colecciones se puede adaptar al momento, accesorios y gustos de quien la lleve. Su idea es que la persona sólo con un cambio de accesorios pueda darle un twist a su look y adaptarlo a diferentes ocasiones.
  
La marca nace de la necesidad de ambas diseñadoras de comenzar un proyecto propio a finales del 2012, pero logra materializarse en noviembre del 2013. Su nombre proviene de las características que querían transmitir con ella y el deseo de hacer honor a Caracas utilizando la moda como un medio. Así, esperan promover el amor por la Ciudad Capital mediante este arte.
  
Sandra y Andreina tienen muy claro hacia qué público están dirigidas. No obstante no hacen exclusiones de ningún tipo. En sus propias palabras: «Diseñamos para la mujer venezolana que sabe de dónde viene, quién es y hacia dónde quiere ir, sin perder la esencia de su personalidad y el foco de su estilo personal». También les gusta definir a la mujer Distrito Caracas como una a la que le gusta viajar, emprender, aventurarse y, sobre todas las cosas, una que se conoce a sí misma.
 
Su inspiración viene de muchas cosas, pero especialmente surge de Caracas. Su deseo es promover el amor por ella y por todas las cosas que ofrece independientemente de lo abandonada y caótica que sea. Yendo más allá, las diseñadoras también comentan que se inspiran en sueños en los que Venezuela vuelve a ser la de Rómulo Betancourt, Renny Ottolina o esa que escribía Arturo Uslar Pietri.
 
La nueva colección llamada «Metanoia» propone, según las diseñadoras, «un cambio de percepción. La Metanoia vista como una filosofía de vida básica para llegar a la sabiduría, entendiéndose como una transformación pura de corazón y mente de manera positiva». Con ella buscan cambiar paradigmas y pensamientos preconcebidos, apelando a crear nuevos espacios y recrear circunstancias en lugares fuera de lo común. Por esta razón, la campaña de la colección tuvo lugar en una zona industrial. Así, recurren a la expansión de la mente y los estándares preestablecidos.
Entre las características materiales de Metanoia se encuentran el uso de telas como chiffón, georgette, crepé y sedas importadas. Con estos componentes la colección oscila entre diferentes texturas y estampados. La paleta de colores va desde el vinotinto, pasando por el gris, beige y negro, hasta llegar a tonos metalizados.
 
Sus planes a futuro (no tan lejano) se dirigen particularmente hacia el desarrollo de la marca a nivel nacional  y a contribuir con la recuperación del amor por Caracas y nuestro país. Asimismo, desean formar parte del movimiento de la moda en Venezuela para que así nuestro país se convierta en un referente de la moda Internacional.
 
 
 

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