10 AÑOS DE EL DIABLO VISTE DE PRADA

Este año El diablo viste de Prada cumple 10 años y no puedo creerlo. ¡La vejez es real!

“Estoy a una diarrea de mi peso ideal.”

Emily en El diablo viste de Prada.

Para el año 2006 yo estaba comenzando primer año de bachillerato. Mi pasión por la moda apenas comenzaba a nacer para ayudarme a forjar lo que ahora es mi personalidad. También mi amor por el cine estaba empezando a ser saciado. Destinaba parte de mi merienda para comprar películas nuevas en DVD –pirateadas- y así mantenerme al día.

Todas las tardes regresaba a casa de la abuela con una nueva película que ver. Por esos años, los puestos de buhoneros todavía no estaban siendo controlados y los vendedores de “quemaitos” –películas en DVD piratas-, eran muy populares.

No hay dudas de que hay sucesos que marcan un antes y un después en la vida de una persona, una sociedad, un país o el mundo. Quién iba a pensar que lo que para una niña de 11 años parecía el título de una película de terror se convertiría en un film de culto –y no solo para el mundo de la moda- y una de sus películas favoritas.

Sí. Yo compré El diablo viste de Prada porque pensé que era una película de terror. Aún recuerdo estar viéndola sentada al frente de mi televisor LG de 32’ con la expectativa de que ocurriera algo que me diera miedo.

Mi prejuicio generado por el nombre y el poster –ese pump rojo cuyo tacón termina en un tridente- hizo que no notara que, en realidad, la película dirigida por David Frankel no es más que una comedia que crítica fuertemente el mundo que hoy en día tanto me gusta.

Como podrán darse cuenta, no soy de las que lee las sinopsis de las películas antes de verlas, pero sí de las que las juzga por su portada.

Y es que no podremos negar nunca que el personaje de Miranda Priestly –inspirado en la editora en jefe de Vogue USA– resulta un tanto diabólico y peculiar. Meryl Streep se inspiró en parte en Clint Eastwood, porque según ella, nunca alza la voz pero todo el mundo hace silencio para escucharlo, lo que lo  convierte en la persona más poderosa del lugar donde se encuentre.

Así quiso caracterizar ella a una de las protagonistas del film. El cabello blanco se lo debemos a  –según el Libro Guinnes- la modelo más longeva del mundo, Carmen Dell’Orefice. La forma de caminar, según la ganadora del Óscar por La dama de hierro, es propia.

Pasé más de la mitad de la película esperando una escena que me generara, por lo menos, suspenso. Lo más terrorífico que obtuve fue la escena en donde Andy lleva El Libro a la casa de su jefa y las gemelas le dicen que suba. Y es que esas niñas también eran un poquito temibles.

Al terminarla y ver que, definitivamente, no es una película de terror pero me había encantado, volví a verla. Y volví a verla y volví a verla. Y hoy es una de las películas que puedo volver a ver sin aburrirme porque va de moda y periodismo, dos cosas que son mi vida en la actualidad.

Lo mejor del caso es que no es solo un metraje importante para el mundo de la moda, sino referencia del cine. Las actuaciones, el vestuario a cargo de Patricia Field –la misma de Sex and the city-, los planos,  la secuencia de escenas, los cameos… Todos esos pequeños detalles construyen al éxito que fue.

 Como dijo Stanley Tucci –quien interpreta a Nigel- hay películas que están destinadas a ser un éxito independientemente de cuál sea su trama.

Aquí hay 10 curiosidades de El diablo viste de Prada por su cumpleaños #10

1. Meryl Streep casi no es Miranda. La actriz estuvo a punto de rechazar el papel por la oferta tan minúscula que –para lo que demandaba el personaje- le estaban haciendo. Los productores le doblaron los honorarios y dijo que, tras 55 años, había aprendido como negociar para su propio bien.

2 .Andrea Sachs fue el primer papel de “adulta” de Anne Hathaway y el inicio de una brillante carrera. No obstante, la primera opción para ser Andy era Rachel McAdams, quien había hecho The Notebook y era la estrella femenina –joven- del momento.

3. El diablo no vestía de Prada sino de Donna Kara. Patricia Field –encargada de vestuario- rescató piezas de los 80’s y 90’s de la diseñadora para darle vida a los outfits de Miranda.

4. El verdadero Diablo sí vistió de Prada para el estreno de la película. Miuccia Prada fue la encargada de vestir a Anna Wintour –en quien está inspirado el personaje de Streep- para la alfombra roja de la premier.

5. El personaje de Nigel fue concretado tres días antes de comenzar con el rodaje de la película y es interpretado por Stanley Tucci –quien hace un papel muy parecido en Burlesque junto a Cher-.

6. La escena en la que Miranda lanza un abrigo tras otro se la debemos a que Field llevó a Frankel a la semana de Alta Costura y le insinuó sin propósito varias escenas que no estaban planeadas.

7. Al final cuando Miranda habla con Andy, Streep cambió un “Todas quieren ser como yo” por el “Todas quieren ser como nosotras” que resultó una de las frases más recordadas de toda la película.

8. El “Estoy oyendo esto y quiero escuchar esto” de Emily Blunt fue un diálogo que escuchó en un supermercado. Una madre que escuchaba gritar a su hijo, se lo dijo mientras abría y cerraba la mano compulsivamente.

9. En la foto familiar que Andy toma en sus manos en una parte de la película, aparece su verdadera madre junto a ella y David Marshall, quien interpreta a su padre en la película.

10. Fue estrenada el 30 de Junio de 2006 en Norteamérica, pero en Venezuela no llegó sino hasta el 26 de octubre.

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