THE BASEBALL CAP LIFE + NOS EQUIVOCAMOS DE CENTRO COMERCIAL

Tengo una fiebre inexplicable con las baseball cap s.
Este fue mi look para el evento de Vivianne Guenoun y cómo fue que nos equivocamos de Centro Comercial. the baseball cap

“El hombre puede soportar las desgracias que son accidentales y llegan de fuera. Pero sufrir por propias culpas, ésa es la pesadilla de la vida.”
Oscar Wilde.

El presentimiento

Cuando no estás seguro de que algo está bien es porque está mal. Esa era la sensación que tenía cada vez que buscaba en internet el Centro Comercial Sebucán y me salía el Centro Comercial Galerías Sebucán.

El día anterior al evento de Vivianne Guenoun había buscado la dirección y todo apuntaba a que el Centro Comercial queda en la décima transversal de Los Chorros. El único CC que yo conocía por ahí era el Galerías. Sin embargo, algo no estaba bien y lo presentía.

Hasta pregunté por la tienda y me contestaron su ubicación exacta, pero nunca fue explícito el nombre del Centro Comercial. Fallo.

Mi papá nos llevó hasta el Galerías, porque ese también era el único CC que él conocía por ahí. Jorgito y yo nos bajamos y caminamos reconociendo todo el lugar y dándonos cuenta de que probablemente no era ahí.

No tardamos mucho para preguntarle al vigilante si ahí quedaba tiendas Corot o había otro Centro Comercial Sebucán. Que era mi opción porque, a todas estás, ya yo me había dado cuenta de que nos habíamos equivocado por desinformación.

La tentación al hampa –conscientemente- parte II en el año

Evidentemente, el vigilante nos confirmó lo que ya sabíamos. La mala noticia que nos esperábamos pero no queríamos: nos habíamos equivocado de CC. La buena noticia fue que no estábamos tan lejos del correcto.

El señor nos invita a caminar porque los dos centros comerciales están a tan solo dos cuadras el uno del otro. Yo, con mi mis tacones de 13 cm le pregunto –de nuevo- si en realidad sí está tan cerca como para ir caminando. Hago énfasis en esto y en ser yo la que pregunte para ver si el vigilante entra en razón y nos dice que para ir en tacones no es tan cerca o, en el peor de los casos, no es seguro. Pero él no lo hace.

Quizás por tacaños y avaros, nosotros, en vez de tomar un taxi, decidimos tomar el consejo del hombre y emprender nuestro camino. Era una calle por la que yo había pasado con el carro par de veces y estaba segura de que sí estaba Poli Sucre –la referencia del vigilante- en algún lugar de ella.

Ya para este momento mi nivel de estrés y maltripeo era tal que no tardó mucho para que el cardigan me diese un calor horrible. Pero esa sensación fue opacada completamente por el miedo que provocó el hecho de estar caminando por una calle en Caracas por donde la concurrencia de carros era frecuente, pero también la de motos.

Sé que Jorgito estaba asustado igual –o más que yo- y lo notaba porque me hacía acelerar el paso. A menos de la mitad del trayecto nos hizo detenernos para esperar si por milagro pasaba un taxi, pero la verdad era preferible seguir caminando que esperar milagros. Así que lo hicimos.

Más cerca, menos paciencia

Soy una persona que pierde la paciencia con facilidad así que tan sólo par de frases que insinuaba Jorge con respecto a que era mi culpa me llenaban de más estrés y maltripeo. Eso, sumado al calor, sumado a los nervios y el miedo de que pasase una moto y nos robara, me hacía transpirar a horrores.

De por sí soy una persona que suda mucho. Y esto hacía que me resbalaran los pies dentro de mis pumps de zara -de 13 cm-. Estaba caminando lo más rápido que podía, pero la calle tampoco estaba en tan buenas condiciones y no me ayudaba. Lo que, obviamente, me hacía perder mucho más la paciencia.

Cuando llegamos a la calle en donde está el Instituto Brivil –lo siento, no recuerdo cómo se llama- Jorgito preguntó al vigilante de un edificio que qué tan cerca estábamos del Centro Comercial. Desde esa calle se puede ver Poli Baruta, así que tal como todos confirmaron, estábamos más cerca.

No quiero imaginar lo ridícula y medio desubicada que debía parecer una niña caminando en tacones por esas calles. Pero nunca he sido de preocuparme mucho por ir overdressed. Además, con tantas cosas que me podían preocupar en ese momento, lo menos que me importaba era lo que estuviesen pensando de mí.

Después de mucha amargura y estrés, lo vimos. O bueno, Vimos el super mercado DPASO y preguntamos si era ahí. El vigilante nos ubicó y entramos al Centro Comercial Sebucán correcto. Antes de entrar intenté grabar un poco para el vlog, pero los ánimos estaban muy sensibles como para hacerlo.

The baseball cap life

El transcurso del evento, ya se lo saben. Tomamos y comimos deliciosamente y compartimos con gente que no veíamos desde hace un tiempo. Al final todo resultó salir bien. Al terminar, mis papás nos buscaron y le echamos el cuento de lo ocurrido. Para ese momento ya era de esas experiencias horribles que se vuelven cómicas.

Mi mamá cuando llegamos a casa, después de mirarme de arriba abajo, en vez de preguntarme si había caminado todo eso con esos zapatos, me preguntó si ya no había usado este look para otro evento.

Le respondí que no, pero que me había puesto muchos parecidos últimamente porque tengo un hype con las baseball caps. Y, que, por supuesto, los iba a seguir viendo.

VLOG EVENTO DE VIVIANE GUENOUN + OUTFIT DEL DÍA


 

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4 comentarios

  1. Estabas preciosa Michi! Ame el look, fabulosa! Aunque me dio estres el relato jajaja

    Besos, Gi
    therackmyworld.com

  2. Me encanto este outfit y el video también Michi.

    Un besote.

    https://outsidethecatwalk.com

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