COSAS QUE HE APRENDIDO ESTE 2017

Lecciones o simplemente cosas que he aprendido durante este año.

“Si dejas de escribir cuando los escritores te cierren las puertas, tal vez merezcan que te las cierren”
Alberto Salcedo Ramos.

 

Desde hace par de meses había querido hacer un post con lecciones de vida que he aprendido durante este 2017. Un año en el que me he atrevido más y he cambiado los “cuando tenga tal cosa podré hacer tal cosa” por los “haré esto para que cuando tenga tal cosa ya sea un hábito”.

A veces la vida se nos va en esperar a que las condiciones se den para algunas cosas, y es verdad que no todo depende de nosotros, pero también es cierto que podemos hacer todo lo que esté en nuestras manos para poner esas “condiciones” a darse.

No sé si es que estoy madurando o si simplemente estoy prestando más atención y haciendo cosas al respecto de lo que sucede. El punto es que el 2017 ha sido de mucha más estabilidad emocional y me ha hecho aprender muchísimas lecciones.

De hecho, más allá de las emociones, he aprendido detalles más banales que son claves para el día a día y antes no ponía en práctica.

 

5 cosas que he aprendido este 2017

  • Peinarse es saludable

Aunque no lo crean, no era una persona de usar mucho peines o cepillos. Apenas si uno que otro día me peinaba. Prácticamente solo utilizaba el peine para desenredarme el cabello después del baño y no volvía a tocarlo hasta la próxima lavada. Los demás días, generalmente, usaba mis dedos.

Un día leí unos “consejos básicos para un cabello saludable” y decidí poner en práctica algunos de ellos. El que más me impactó fue el de peinarse, porque realmente ves los cambios en una semana. Tu cabello se pone más suave, domable y deja de caerse considerablemente. Además, se enreda menos.

Ahora me peino todos los días, en la mañana y en la noche. También lo hago antes de lavarlo y así no sufro desenredándomelo después del baño.

 

  • Dejar ir lo que no está en mis manos cambiar y dejar ser

A veces vivimos estresados o preocupados por cuestiones que no está en nuestras manos cambiar. Por ejemplo, la actitud de los demás frente a algo. Y entonces nos aferramos a eso o simplemente pasamos gran parte del día dándole vueltas a la situación sin poder resolverla porque simplemente NO depende de nosotros.

Este año he aprendido que lo que no está en mis manos, simplemente debo dejarlo ser. Dejarlo cambiar a su ritmo o simplemente tener más paciencia para atender esos aspectos que no puedo cambiar.

También he sido testigo de que si hay algo que no tiene que ser, no será y vendrán cosas mejores. Siempre digo que la frase “best is yet to come” es como un mantra en mi vida y en este caso aplica. Lo mejor es dejar que las cosas fluyan y tener pensamientos positivos. Lo que piensas, atraes.

 

  • Siempre hay otra opción o solución para todo

Antes, cuando el carro estaba en el taller y no podía utilizarlo dejaba de ir a los lugares que no fuesen estrictamente necesarios. También dejaba de hacer cosas que lo incluyesen. Ponía en stop mi vida y no la continuaba hasta que volviese a tener un transporte que me permitiera moverme con facilidad.

Ya recordarán el 2015, cuando duré aproximadamente seis meses sin él y no pude publicar con tanta frecuencia porque estaba encerrada en la idea de que dependía del carro para hacer fotos y contenido. Ahora me permito resolver. Si no lo tengo, busco que alguien me lleve o la manera de llegar a los lugares.  

Busco otras formas de generarles contenido y mantener el blog siempre activo.Y así hago con todo. Siempre busco una solución para algo. Dejo de preocuparme y me ocupo. No niego que de vez en cuando hay obstáculos que hacen que me pare de a ratos, pero en esos casos respiro, los concientizo y dejo que fluya la negatividad. Más temprano que tarde comienzo a pensar en soluciones y atacar los problemas.

Me he dado cuenta que cuando ponemos nuestras energías en pro de resolver y buscar soluciones, éstas llegan. En cambio, cuando te cierras y te quedas en lo negativo y lo malo de alguna situación, cuesta más salir de ahí. De nuevo, el poder de la mente.

 

  • Verle el lado positivo a todo

Suele pensarse que decir “puede ser peor” es conformista, pero hay que saber buscar el equilibrio entre la racionalidad y el conformismo.

Es decir, de vez en cuando decir que “puede ser peor”, efectivamente, es ser un poco conformista, pero no por eso deja de ser verdad. En todas las situaciones, por más malas que sean, habrá algo por lo cual agradecer. Así sea el simple hecho de estar vivos.

Este año me he esforzado por, precisamente eso, verle el lado positivo a todo lo que me ocurre y agradecer por lo más mínimo. La situación está cada vez peor y hay detalles que, por más mínimo que sean, hay que agradecerlos y aferrarse a eso para inspirarse y seguir.

 

  • Nada como ser tú mismo

Lo he comprobado hasta la médula. Siempre que les posteo contenido desde lo más profundo de mis pensamientos tengo las mejores interacciones.

Mi Instagram nunca ha sido perfecto y, aunque a veces me perturbe un poco su imperfección, no podría publicar de manera distinta porque no sería yo. Mi manía de ciertas cuestiones con las fotos es parte de mi problema con el orden y la pulcritud. Nada tiene que ver con mostrar algo que no soy ni en Redes Sociales ni mucho menos en el blog.

Así que eso, no hay nada como ser tú mismo y demostrar eso a los demás. La gente lo percibe y tiene mejores reacciones.

-M.

cosas que he aprendido este año

 

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