La magia barranquina

Turismo en Perú: Barranco, el distrito limeño de lo colonial-bohemio, uno de los 25 barrios más hípster del mundo.

“Mis pinturas me recuerdan que morimos en cada segundo y nos desvanecemos”
Jade Rivera, muralista peruano.

Barranco: La primera impresión

Estamos en Barranco. Influenciada por un pintor venezolano en la Municipalidad de Los Olivos, me sonó como una buena idea venir a vender las piezas de Highness para acá. No funcionó tanto –o aún no lo ha hecho- pero al menos conocimos un lugar nuevo. Al que igual tendremos que volver porque no trajimos la cámara con nosotros. De todas formas, creo que es nuestro lugar favorito en Lima. Es increíblemente bohemio y transmite esa vibra hipposa que quizás solo puedan justificar sus vendedores ambulantes de artesanía.

A pesar de que lo intento, no sé cómo describir lo que sentí cuando entramos a la Bajada de los baños, ese boulevard que te lleva directo a la pasarela desde donde puedes acceder a la playa. Sacamos las franelas con un poco de pena y caminamos con ellas. La verdad, somos muy introvertidos como para vender de esta forma. Intento describir, pero solo tengo una imagen muy pintoresca en mi cabeza que me llena de felicidad. Quizás mi primera impresión de Barranco y su famoso Puente de los suspiros sea algo para fotografiar y no para escribir. Algo para inmortalizar con imágenes y no con palabras.

Bastó volver al boulevard para que todo eso que no podría describir surgiese. Que si Barranco se parece a Cartagena, pero con una invasión de urbanidad. O que quizás sólo me da la vibra mágica que me dio la ciudad colombiana. De cualquier manera, Barranco es un sitio colonial en donde lo urbano llegó para convivir con ello y no para perturbar. El estilo de Barranco es colonial-bohemio-urbano. ¿O “colonial-hiposo”? Vogue Travel & Shops Guide 2013 con sus palabras rimbombantes lo describió como “centro arty chic”. Por algo es uno de los 25 barrios más “hípster” del mundo. Lo cierto es que efectivamente J y yo hemos encontrado nuestro lugar favorito en Lima. Nos da Paz. Lima en general va muy rápido, pero Barranco es un lugar para tomarlo suave. Para caminar lento. Para disfrutar.

Barranco tiene una vibra mágica que no nos quería dejar ir. Sí, es verdad eso de la “magia barranquina”. Habíamos decidido volver temprano, pero entre grabar historias para Instagram, preguntar por artesanía y hablar, se nos fue más de una hora desde la playa hasta el inicio del boulevard. Después, para completar, encontramos un Mercado de diseño del que, aunque lo intentamos, no pudimos salir con las manos vacías. Una washi tape se convirtió en el tesoro encontrado del día. 

Barranco: La despedida

Hoy nos despedimos de Barranco. Hay algo agridulce en todo esto. Me siento un poco vacía. Como si me hubiesen arrancado algo dentro del pecho. Sí, definitivamente me falta algo dentro. Barranco se ha quedado con una parte de mí. Este último día fue una experiencia muy extraña. Fue una visita rápida, pero sentida. Tal como suelen ser las despedidas. No llegamos hasta la playa, sino que recorrimos otras calles que no habíamos conocido en la visita anterior. Pasamos al Jade Rivera World, el museo del muralista peruano en el que encontramos mucho de su arte. Su reputación ha inyectado los precios de sus detalles, pero no negamos que hay que admirar cómo es capaz de pintar una gran obra de arte en una cajita de fósforos.

Nos sentamos en su Plaza Mayor, observamos su Municipalidad, la Iglesia Santísima Cruz de Barranco y sobretodo la Biblioteca Municipal, una de nuestras estructuras favoritas con sus tonos blanco y rosa que refuerzan la vibra mágica del distrito. No sé cómo no recordé que el Museo de Mario Testino queda en Barranco. Eso habla mucho de los intereses que tuve en este viaje.

Barranco es uno de los distritos más pequeños de Lima. Fue una aldea de pescadores y ahora es el destino favorito de los artistas, bohemios o viajeros. Fue una película de la que no lees la sinopsis y resulta ser una de tus favoritas. Tienes la portada, los comentarios de los demás y la reputación que algún experto le ha dado, pero no te preocupas en averiguar por ti mismo hasta que te topas con ella, la ves y te enamoras. Eso nos pasó con el Distrito. Habíamos escuchado de su estilo y su belleza, pero no investigamos sobre él y sólo nos fuimos hasta allá para sorprendernos de la mejor manera que nos pudo pasar en Perú.

 

Bajada de los baños, Barranco, Lima, Perú


Coordenadas de Barranco

Llegar a Barranco es sumamente fácil de hacer a través del Sistema de Transporte Metropolitano. Solo te tienes que bajar en la estación Balta y ya practicamente estás ahí. Para ir a la Bajada de los baños tienes que caminar como 10 minutos “de frente” (recto). De igual forma, al ver las estructuras coloniales te darás cuenta. Y de todas formas, ya estás en el Distrito de Barranco.

Entre las cosas que puedes hacer allí está visitar su Plaza Mayor y los alrededores, la Bajada de los Baños, los museos, o cualquier otro destino que te conquiste y no necesariamente sea un “imperdible”. Te aconsejo hacer tu propia ruta según lo que vaya vibrando con tu corazón, como lo hicimos nosotros. También puedes ir a la playa y comprar artesanía (que es bastante más costosa que en otros lugares de Lima, pero los vendedores saben cómo engatusarte y te transmiten demasiada buena vibra, así que terminas cediendo).


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12 comentarios de “La magia barranquina”

    1. ¡Holaaa! Estaba camino a la bajada de los baños. Es todo una construcción con un mural de varios artistas tipo The Beatles. También está Bob Marley, y, si mal no recuerdo, Mercury. No sé si ya lo cambiarían, pero está en algún punto camino a la Bajada de los baños desde la estación del Metropolitano.

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