Influencia del cine a la moda en los 80s

… y otros soliloquios que provoca el Coronavirus que terminan pensando en la moda 80s

500 películas que debes ver antes de morir The Shinning moda 80s
Toda realidad es inagotable y puede ser narrada una y otra vez, siempre con luces y tonalidades distintas
Juan Carlos Escotet Rodríguez - 70 años de crónicas en Venezuela 1

Cuando pregunten “¿qué fue eso del Covid-19?” diré que el regreso a lo esencial. La cuarentena mundial, más allá de ser desesperante, permitió recuperar hábitos y bondades en todo el mundo. El coronavirus, como otras gripes, llegó de manera inofensiva y resultó en una emergencia de salud de una magnitud planetaria.

Estamos tan globalizados que la tierra nos responde con mensajes del mismo tamaño. “los virus, los terremotos y las cenizas volcánicas no son desgracias locales. Su dimensión trágica también tiene que ver con la fractura de un orden global. Cuando la interrelación que damos por supuesta fracasa, lo que se anula es inconmensurable: el vuelo se cancela, la pantalla se apaga, un país se aísla, el celular no tiene cobertura.”, escribió Villoro en Algunas Conclusiones. Los habitantes de Claustrópolis, crónica que finaliza su libro 8.8: el miedo en el espejo. Crónica sobre el terremoto de Chile. Porque uno es así: nada como una tragedia para ahogarse en más tragedia, como cuando estamos tristes y nos hundimos en música triste.

Las consecuencias de los fenómenos naturales nunca han sido locales. Mucho menos las enfermedades. El virus desatado por un murciélago nos regresó a nuestro hogar. Pero no sólo en el sentido físico, sino también en el emocional. Hemos tenido que buscar métodos para sobrevivir al encierro y en esa búsqueda de quehaceres aparecen hobbies, pasiones e intereses que habíamos dejado atrás por el desenfrenado ritmo de vida al que nos enfrentamos. El coronavirus es una pausa obligatoria que todos, principalmente el planeta, necesitábamos hacer, al parecer. Un stop forzado.

De otra manera, entrar en cuarentena sólo se me parecía a entrar en un retiro creativo. Pero a diferencia de Jack en The Shinning que lo ha hecho por elección propia y además espera un sustancioso sueldo que justifique su encierro, este ha sido un aislamiento ineludible e inevitable. No estoy cobrando nada por cuidar de mi casa, y de los míos. Es puro altruismo con una repercusión mundial. Es como el sueño de todo individuo que busca realizarse a través de servir al otro. Quedarse en casa es el mayor acto de amor que podemos hacer por los demás en este momento. Aunque cueste creerlo. La inacción, en este caso, nos salva.

Quizás Jack no es un buen ejemplo. Terminar asesinando a nuestros seres queridos no se pinta como buen final a esta pandemia. Afortunadamente contamos con conexión a internet. Deficiente, y a veces inexistente, sobre todo en los países tercer mundistas y subdesarrollados. Pero el punto es que contamos con más distracciones que el personaje de King. Cuyo libro no me terminé de leer, pero como he dicho que el Covid-19 nos hace regresar a lo esencial probablemente finalice en unos días.

Y en ese regreso a lo esencial también retomé mi vena cinéfila. Le cinema es mi arte favorito después de la literatura. Y a veces se pelean el primer lugar. Más que nada cuando existen expresiones como The Dreamers o Casablanca. O Sale algún Noe a ser irresistiblemente brillante con algo como Irreversible. Lo que expresan los movimientos de cámara del film sólo pueden transmitirse en papel por un escritor excepcional que sepa dominar el ritmo de la prosa de una forma extraordinaria. Difícil de lograr y por eso existe el cine.

tendencia moda 80s neon

Influencia del cine a la moda en los 80

Ese regreso a lo esencial es a fijarme en el papel de la moda en el cine y cómo se retroalimentan o se consumen mutuamente. Cómo nos habla el estilismo de un personaje y cómo a partir de un boom cinematográfico se afecta nuestro modo de vestir. La moda y el cine fueron dos temas muy importantes en este espacio por mucho tiempo. Todavía lo son, aunque ya no se hable con tanta frecuencia sobre ellos.

Regresamos a lo esencial. Es la clave del coronavirus y el detonante de un interés por las tendencias que marcaron una etapa de rebeldía, independencia laboral femenina y el deporte como hábito diario. Gracias, Moda 80s. En mis cursos de asesoría de imagen siempre lo digo: la moda se nutre de los cambios y movimientos sociales-culturales. Lo veo en las películas que he ojeado estos días. Ojeado porque uno a veces ve sin ver. O sin observar. O no sé ya cómo es la cosa.

Los 80 nos regalaron los calentadores, el neón que volvió hace poco y las hombreras de Locomia. El estilo punk y el rocker se perfeccionaron y tuvieron hijos: el glam-rock de Bowie y los trajes del Rey del Pop. Sin mencionar las películas que nos regalaron disfraces que cualquiera reconocería: las gemelas de El Resplandor (título en español de la película de Kubrick basada en el libro de King) o las famosas Nike de Back to the future. La moda 80s está aún en nuestros días opacada por los innovadores 70s y los determinados 90s. La década con el número en forma de infinito se mese entre estos grandes palos minuciosamente para el que desee ver lo extraordinario en lo que no es excesivamente popular.

El coronavirus me ha hecho hacerlo y ahora no puedo dejar de ver Glow y pensar en terminarme The Shinning para luego verme la película otra vez.


Publicado en: Blog

Deja un comentario