Metas eco-friendly para 2020: mejorar hábitos y utilizar marcas de maquillaje zero waste

Si en algo creo firmemente hoy, en pleno 2020, es en las B Corps (empresas de triple impacto). Esa mezcla entre “lo ambiental y lo social” con cualquier iniciativa de negocios actualmente es indispensable en toda empresa o institución que quiere sobrevivir a un futuro consciente de forma sustentable. Para nadie es un secreto que hace menos de un siglo apenas si la tierra tenía tres mil millones de habitantes. Hoy, aunque con la pandemia del Covid-19 hemos disminuido considerablemente, seguimos siendo más de siete mil millones. Con suerte, para el 2050 tendremos los recursos necesarios para poder dar de comer a todos los habitantes según distintos estudios y ni hablar de las consecuencias en los ecosistemas que estamos causando.

Lo notamos cuando, a raíz de una pausa obligatoria –y quizás necesaria- el ambiente ha mejorado considerablemente. ¿es que no es evidente que el daño lo hacemos nosotros? Los canales de Venecia se han tornado cristalinos, el aire de casi la mitad –o hasta el tercio- del planeta es de mejor calidad y para no ir tan lejos, en Venezuela con menos de un mes de cuarentena la fauna de distintos hábitats ha recuperado sus espacios y vida natural.

Por mi parte tengo años intentando incorporar hábitos más amigables con el ambiente y aunque en algunos casos tengo más éxito que en otros, avanzar es una palabra que sólo se vale para desplazamientos hacia adelante y en este caso en aumento, mejoría. Por lo que es la palabra que quiero usar para mis hábitos responsables. Sobre todo este año que se pinta especial por distintos motivos; desde el estético: la repetición de los números –los números gemelos- es visualmente agradable por más banal que esto suene, hasta el ciudadano: nos quedan exactamente diez años para el 2030 y no tenemos ni la promesa de cumplir con la agenda.

Como a veces lo que se escribe tiene la creencia de haberse tallado en piedra, con todo eso de hacerlo tangible y cumplirlo, manifestaré mis hábitos a cambiar o mejorar –para avanzar- durante este 2020.

-Disminuir el consumo de plástico considerablemente. No me engañaré, actualmente es muy difícil para mí eliminarlo del todo, así que con disminuirlo está bien. Esto lo he ido logrando llevando mi cooler de agua a todos lados para no verme en la necesidad de comprar botellas de agua nunca.

-Ahorrar más agua. Aunque con las condiciones actuales del mundo esto casi es obligatorio, trato de no bañarme por más de cinco minutos como indica la OMS.

-No imprimo si no es necesario. Y créanme que esto me gusta mucho porque no hay nada como leer en físico y poder rayar o resaltar en las hojas. Si es inevitable, imprimo por las dos caras o utilizo papel reciclado. De por sí utilizo papel reciclado.

-Reducir el volumen de residuos, reutilizar los envases (los portalápices con potes de Pringgles serán mi producto registrado del futuro) y reciclar lo que no puedo reutilizar. Estas tres R abarcan una gran cantidad de cosas, pero vale la pena intentarlo de a poco.

En cuanto a mis hábitos de moda y belleza:

-No comprar ropa que no considero necesaria. Me gustan las tendencias y estar a la moda, pero si sé que es algo que no utilizaré más en un tiempo, no debo invertir en ello.

-No utilizar algodón en mi rutina de belleza. Aunque la verdad no soy muy estricta con ella, algo que sin duda ya saqué de ella fue el algodón.

-Utilizar todos los productos que tengo antes de que se venzan y perderlos.

-Cambiar mi cepillo de dientes a uno de madera.

-Comprar –por fin- mi copa menstrual.

-Hacer limpieza de closet a menudo y darle una segunda vida a lo que ya no uso.

-Comprar más maquillaje eco-amigable. Ya de por sí utilizaba maquillaje cruelity free. Ahora la meta es que las marcas también respeten al ambiente.

Sobre este último punto, lo que hago es utilizar los productos hasta que se terminen y cuando toca reemplazarlos, investigo sobre marcas que tengan esas características por las cuales ahora me quiero regir. Una buena idea también es sustituir algunos productos por ingredientes naturales.

También pasa, por ejemplo, que viejas marcas se reinventan y comienzan a hacer sus envases totalmente ecológicos o eliminan químicos en pro de buscar que el producto sea cada vez más natural. Esto también es buena opción.