Cómo cuidar tus gafas y evitar el vaho (que se empañen)

'Cause after all... this city never sleeps at night.

Las gafas o lentes de sol son de mis accesorios favoritos. Hace unos años cuando me encantaba hacer entrevistas de semblanza a diseñadores y talentos venezolanos, una de las preguntas, que ya casi ni recuerdo cómo surgió, era: ¿cuál es ese accesorio que más te gusta? Y alguien, creo que fue Viviane Guenoun, respondió que los lentes, y también siempre los perdía. En ese momento dije: it’s me: las gafas son los accesorios que más me gustan y más pierdo. O descuido.

Aunque debo confesar que desde hace algunos años para acá ya no los he perdido más. Tengo los mismos y los que he ido sumando. Supongo que hacerme adulta me ha hecho ser más cuidadosa también. Por otro lado, es que los uso menos. Porque evidentemente cuando somos víctimas de tendencias y éstas pasan, esas piezas se quedan allí esperando que el círculo temporal de la moda las traiga de vuelta.

Hace poco, no sé cómo pasó, pero rompí mis favoritas. O se rompieron. No son de marca, por supuesto y no tenían garantizada una larga vida, aunque la han tenido si considero las premisas de precio/calidad. Tienen más de tres años y eso es un verdadero record para mí, honestamente. Sé que debe haber personas con gafas que tienen muchos más años y todo ese tema, pero yo no lograba durar más de dos años con mis favoritas, siempre se me perdían, me las robaban o al prestarlas a mis amigas no las volvía a ver (y tampoco a mis amigas).

El punto de todo esto es que no quedaron inservibles, sólo un poco incómodas de usar, y me he negado a dejarlas ir. Porque, aunque yo por un lado no me aferro a nada, por otro me cuesta un poco desprenderme de ese tipo de ítems a los que le atribuyo recuerdos. Porque al final sí sé que soy yo dándole un significado a temas que no lo tienen per se. Pero es que así somos y eso es lo que nos hace más humanos.

Anyways, ahora presto más atención a su cuidado y sigo algunas instrucciones para que, si bien ya no puedo revertir que se hayan roto a menos de que vaya a un especialista –y honestamente en este momento lo veo complicado-, puedan durarme un poco más o pueda seguir usándolas hasta que adquiera otras gafas favoritas. Además, en este proceso de volverme más cuidadosa estos años, he adquirido algunos hábitos que también han hecho que los otros lentes de sol que no uso tanto también me duren más. Ah, y no ser víctima del vaho cuando los uso con mascarilla.

Consejos para evitar el vaho y cuidar tus gafas

Consejos para cuidar las gafas y evitar el vaho

Lavarlos con agua jabonosa

Usar un spray antivaho

Utilizar una gamuza limpiadora antivaho

Echarles gel antivaho

Adquirir un bálsamo antivaho

 

 

Lo mejor que podemos hacer por nuestros lentes (tanto médicas como de sol) es utilizar productos para antivaho para gafas. Sin embargo, podemos también cuidarlas si las lavamos con agua jabonosa y estamos constantemente pendientes de que estén en buen estado.