A veces desconocemos las variables del mundo editorial y si nos interesa el tema, es importante saber sobre los formatos para imprimir un libro, las características del lomo, entre otros elementos a considerar.

“En última instancia escribir es elegir una palabra y después otra y otra. Cada palabra que elijo es una decisión que me define”.
Martín Caparrós

Ya se los he confesado, pero siempre es bueno recordarlo –y recordármelo-: uno de mis sueños es poder publicar un libro. Es una resolución que año tras año voy poniendo en la lista y, aunque no he avanzado como me gustaría en acción, en preparación sí. O quizás no “como me gustaría”, sino como me presiono a mí misma que “debería” si lo llamo “uno de mis sueños” –o metas, en realidad”. Aun así, mientras más experiencias tengo en lo que quiero escribir, más material también tengo para cuando, por fin, “me ponga las pilas” y lo lleve a cabo.

Lo bueno de los avances tecnológicos y la globalización es que el proceso de conectar con una editorial, o con un editor que se enamore de tu trabajo y luego te publique, aunque suene muy romántica y una buena historia para “casos de éxito”, ya no es la única manera en la que puedo llevar a cabo esa pequeña gran meta. Ahora, puedo hacer los trámites pertinentes, hacerlo por mí misma o ir alguna editorial independiente, y hasta apoyarme en una imprenta online.

El mundo editorial es fascinante y hay mucha información que a veces damos por sentado y desconocemos. Desde el tamaño en el que puedes imprimir libros, hasta escoger con o sin solapa. Detalles que suman y que tienen una razón de ser.

Formatos de impresión

Por ejemplo, los libros de textos más técnicos o los manuales, lo recomendado es que sea en A4 (más o menos como tamaño hoja carta); igualmente para los cuentos infantiles, aunque estos preferiblemente deberían ser tapa dura para su mayor conservación y calidad; si es una novela (de bolsillo), lo mejor es el A5, que son 17×24 cm i 15,3×23 cm, es un tamaño cercano al media carta o que se le asemeja, en libros de Amazon es de 6×9”; más o menos igual para los libros de Poesía también, aunque para ser exactos la medida estándar está en 11×17 cm.

Mi

Por supuesto que mi libro sería media carta o A5, porque sueño con que las personas puedan llevarlo de viaje. Así que no puede ser muy grande, pero tampoco muy pequeño para que represente. Y por supuesto que llevaría solapas, para que no se necesite un marca libros (que se puede perder en los paseos) y éstas se usen de marca página (aunque debo confesar que no lo hago en mis libros y siempre uso un marca libros aparte), pero también porque siempre es bueno expandir la información y las solapas le dan elegancia a cualquier publicación.

¡Y me encantaría el lomo redondeado! Aunque el recto sea el más frecuente (y también más económico al momento de imprimir), me gusta el aspecto de libro clásico que podría tener. No sería demasiado grande o grueso por lo mismo de llevar el libro a todos lados.

Siempre me imagino a alguien en un tren, un avión, un barco o un autobús que lo lleve a otra ciudad, leyéndome. Incitando su creatividad y acompañándolo en su viaje como otros autores me han acompañado a mí en los míos. Cada vez que pienso en ello, me digo: ponte las pilas y hazlo. Pero la procrastinación y priorizar otras cosas no me deja actuar en consecuencia.

De igual manera, sí, quiero publicar un libro propio (porque ya tengo textos publicados en Lima en letras y El escritor y su espejo, de la Editorial Autómata) y es algo que confío en que haré en cualquier momento.