El café de las mañanas, un hábito de belleza fortalecido durante la cuarentena y lecturas sobre el EGF para el cuidado de la piel.

No siempre es cuando uno quiere, pero siempre es cuando estamos listos.

El único talento culinario que he adquirido durante la cuarentena es hacer café y que me quedé bien. Debo admitirlo. Aunque aún no sepa hacerlo en greca. Pero no es más que falta de práctica. Estoy segura de que si en mi casa usara greca en lugar de cafetera, ya lo hubiese logrado también. Al principio de la cuarentena intenté sustituir el café por el té en casi todo. La verdad, no lo he logrado. O no en el café de las mañanas. Por las tardes sí puedo prescindir de él, pero en las mañanas me he arraigado demasiado el hábito de journalear y actualizar mi agenda mientras me tomó un cafecito.

Ya lo tenía, pero pasar más tiempo en casa lo afianzó demasiado. Ahora, prácticamente duermo esperando levantarme y comenzar el día con esa costumbre. Todo es cuestión de hábitos. y otro de los hábitos que he cosechado durante esta cuarentena es ese de tomarme de vez en cuando un tiempo para mí y mi cuidado personal. Esos self-care days que antes no tenía tanto por vivir en la desenfrenada rutina. Sobre todo porque hereditariamente sufro de la circulación y hay muchas cosas más allá de la estética que afectan mi salud y las cuales puedo atacar si tengo hábitos más sanos conmigo misma.

Curiosidades sobre la piel y el EGF (descubiertas en cuarentena)

Eso de que después de los 20 años la piel se vuelve más fina un 1% cada año y luego de la menopausia un 30% la verdad me llena de ansiedad. Apenas estoy a la mitad de mis 20 pero sé que en un abrir y cerrar de ojo llegan los 30, así como la segunda década llegó de rápido.

Una de las costumbres que he adquirido es exfoliar mi rostro al menos una vez a la semana, entre otros cuidados más o menos intensivos. Pero en eso de entrar en pánico y comenzar a leer sobre  el tema de la piel, he descubierto que existe algo así como el mejor serum antiedad que utiliza EGF (factor de crecimiento epitelial) para su éxito, en pocas palabras y por si te preguntas lo que es el EGF natural,  o qué hace, puedo decir que hasta dónde he investigado, su función es exactamente curar nuestra piel, promoviendo la síntesis de ADN y la proliferación celular. Se trata de una proteína no glicosilada que se une al EGFR, su receptor, en la superficie de la célula y la combinación de los dos comienzan con los procesos que conllevan a la proliferación, diferenciación y supervivencia de la célula.

Rita Levi-Montalcini y el bioquímico Stanley Cohen ganaron el Premio Nobel de Medicina en 1986 gracias al descubrimiento del EGF. Debemos saber que aunque hay otros componentes químicos o biológicos que pueden ayudarnos, lo que es el EGF natural, o lo que conocemos como ese factor de crecimiento apitelial, es el que puede estimular el crecimiento celular para mejorar arrugas, hidratar la piel y prevenir la pigmentación.

Algunos otros beneficios que tiene el EGF son la regeneración de proteínas fibrosas, la mejora las defensas naturales de la piel, y la eliminación de las marcas en la piel de hiperpigmentación. La forma más fácil de poder aplicarlo a nuestra piel es a través de algún serum reconocido.