¿Cuero natural o cuero vegano? ¿o quizás cuero vegetal? Las opciones para los apasionados de esta textura

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Merlina - Charliepapa

Hay un recuerdo muy grabado en mi memoria de mi mamá vestida con un look muy ejecutivo, acompañado de una chaqueta de cuero muy elegante. Era la época en la que trabajaba en el Aeropuerto Internacional de Maiquetía y uno de sus clientes importaba prendas de cuero colombiano –famoso desde siempre-, lo que hacía que ella se volviera una de sus clientes.

Mi mamá también era fan de las botas y botines, de las buenas carteras y de todo lo que pudiese vestirla con para combatir el frío de las oficinas del aeropuerto. Cuando comienza el mundo a revolucionarse en el aspecto de la industria textil, también empieza a sentir dudas si lo tradicional es lo más acertado para una filosofía de vida de respeto con el ambiente o en qué medida las opciones no son mejor que la enfermedad.

Me explico: por supuesto que la batalla de los movimientos defensores de los animales y sus números de más de 290 millones de vacas muertas para satisfacer las necesidades de la humanidad hicieron lo propio por su lado; pero por el otro la creación de un tejido que simula el cuero a base de componentes plásticos tampoco resulta tan alentador, ya que no es un secreto que tarda años en biodegradarse y es un textil producido con policloruro de vinilo (PVC) y poliuretano (PU), familiares del oro negro.

Así que para los amantes de las prendas de cuero, se presenta un gran dilema y es una decisión completamente personal elegir un tipo de cuero sobre otro. Cualquiera de las opciones tiene desventajas si se quiere practicar el respeto por el ecosistema y la naturaleza. El cuero natural, da muerte a millones de animales alrededor del mundo y utiliza químicos tóxicos para su proceso; el cuero vegano, no utiliza piel animal, pero es de igual forma contaminante al ser un material sintético muy difícil de biodegradarse.

Hacia unas prendas de cuero fabricadas en un mundo amigable con nuestros ecosistemas

La solución que plantea la innovación tecnológica en la industria textil y en la que aún se está trabajando para satisfacer a los leatherlovers que buscan mantener una filosofía ecológica en todos los aspectos de su vida es una clase de cuero vegetal producido a raíz de distintos materiales que sí pueden biodegradarse. Madera, corcho, hojas, frutos de diferentes árboles ¡y hasta agua de coco! Son algunos de los recursos que se han probado con resultados muy cercanos al cuero real.

También hay proyectos de “biofabricación” de cuero que se comenzaron hace algunos años y son bastante prometedores. A partir de las células y tras un proceso tecnológico exitoso, se podría obtener cuero. De hecho, resulta ser el producto que se podría adquirir con mayor confianza con respecto a otros productos hechos a partir de la biofabricación.

Por ahora hay expectativas muy optimistas acerca del camino que recorrer para hacer textiles más sostenibles y que respeten todos los aspectos de la vida natural. Más pronto que tarde podremos vestir cuero sin remordimientos o dilemas personales.