Weekly update de mi vida as Carrie Bradshaw esta vez recordando olores y perfumes que han marcado mi historia.

«La inspiración la encuentro haciendo»

Es domingo en la mañana después de uno de esos fines de semana a los que uno se refiere como “de locos”. Con eso de la vida es como la espuma y por eso hay que darse como el mar (algo que les compartí la semana pasada), terminamos después del trabajo en unos tragos sociales y luego no dijimos que no a un plan de piscina improvisado. La vida es como la espuma y si nos damos como el mar no nos resistimos ni decimos que no a los planes que nos van a sacar de la loca rutina.

Una de mis mejores amigas se ha quedado en mi casa después de todo eso, y aunque no sabemos cómo llegamos ahí, al comenzar a hablar sobre nuestros accesorios favoritos, los comentarios se desencadenan de manera tal que ella me termina confesando que no usa reloj porque no quiere ser “esclava del tiempo” y yo termino contándole que tampoco lo usaba durante mi adolescencia, pero ahora sí me gustan. El reloj y el perfume favorito era algo de lo que antes podía prescindir. Ya no.

El primer perfume que me enamoró fue Ricci Ricci de Nina Ricci y todo por el comercial y la forma del frasco. Me parecía increíblemente bello, aunque había muchos otros en el mercado con características mucho más resaltantes, mejores publicidades o diseño de frasco, yo me enamoré de ese irremediablemente y sin sentido. ¿Qué puedo hacer? Así es el amor adolescente: irracional y desenfrenado. Apenas pude le dije a mi papá que me lo comprara.

Recientemente he conseguido un perfume equivalente a este en Divain Parfums y, aunque nunca pensé en qué decía o qué me hacía sentir este perfume en el ámbito de los significados, creo que la descripción que dan no puede ser más cierta: “Pensado para una mujer de hoy en día, urbana y glamurosa. Una fragancia más bien juvenil, atrevida, pícara y jovial, para chicas que no hacen planes y a las que les encantan las sorpresas.” De eso fue, más o menos mi fin de semana.

Todo está conectado, como en Dark. Y en ese orden de ideas y otras conversaciones femeninas, hablamos de perfumes, de hombres, de perfumes de hombre y de perfumes de hombre amaderados. En eso, mencionamos algunos que pueden contar, para nosotras, como de los mejores.

Men NYC de Carolina Herrera, un clásico total. 

Boss Bottled de Hugo Boss, lo usa mi papá y definitivamente podría tener complejo de electra con cualquier hombre en el que lo identifique (broma).

 The One de Dolce & Gabbana, sublime, I mean, de verdad.

Terre de Hermes, que lo puedes comprar aquí directamente y vivir la experiencia de una vez.

Y aunque sea cliché: 1 Million de Paco Rabanne, aunque creo que prefiero Invictus.

A veces subestimamos el poder de los olores, pero definitivamente podemos contar –y tener- grandes historias a través de ellos. O de evocar su recuerdo. O lo que nos hacen sentir.

Highlights de la semana