Tanto en tan poco y mucho en tan nada, así de relativo es el tiempo y en esta época lo aprovechamos para consumir servicios como nunca antes, por eso necesitamos una tarifa luz barata.  

Cinco minutos bastan para soñar toda una vida, así de relativo es el tiempo.
Mario Benedetti

Es impresionante lo rápido que ha pasado el tiempo este año. Definitivamente eso de que el tiempo es lo único que no se detuvo con todo esto del covid19 es tan real que ya estamos casi a mitad de agosto. Y muchos seguimos en el limbo de a dónde iremos a parar. O que cuando ira a parar. Anoche no sé en qué momento me dormí. Tenía algunos días durmiendo muy mal y ayer, en pleno capítulo de Gossip Girl porque sí, por supuesto que volver a verme las seis temporadas está siendo mi terapia de cuarentena, cerré los ojos para no abrirlos hasta que amaneció.

El tiempo es una propiedad que siempre me ha llamado la atención. Tengo quotes favoritas que tienen que ver con él y sé que es un cliché, pero su relatividad es algo que me resulta fascinante. Quizás por eso me enganchan tanto las series o películas que tienen que ver con saltos dentro de él, o con historias en las que se toma este en cuenta. Sí, por supuesto que el final de Dark ha sido parte de mi cuarentena también.

Bajo la premisa de lo subjetivo que puede ser y de que el hombre es él y sus circunstancias me he permitido sustentar mis argumentos de no juzgar a los demás, ni auto juzgarme. Porque puede pasar tanto en tampoco y nada en tan mucho. Desde Alicia en el País de las Maravillas preguntándole al Conejo Blanco cuánto tiempo es para siempre y él respondiéndole que a veces es sólo un segundo; hasta Benedetti diciendo que nos pueden bastar sólo cinco minutos para soñar toda una vida, porque sí, así de relativo es el tiempo; soy víctima de romantizarlo.

Sobre todo porque aunque por un tiempo dejé de correr y estar en un rush de no soy tan consciente del hoy, estos cinco meses desde el anuncio de la cuarentena me han servido para el reencuentro, pero de verdad, con el aquí y ahora. Y aunque he estado en casa menos de lo que debería, he entendido cómo es de importante para “aprovechar” el tiempo tener buenos servicios de luz, internet, entre otros.

Es que pasar más tiempo en casa significa más tiempo con nosotros mismos y, casi, por ende, como método para huir de eso, más tiempo en consumo de servicios. Y lo veo en mi misma, sin ánimos de juzgar a otros. Estoy viendo Gossip Girl para enfocarme en dramas que puedo tener, pero prefiero seguir fuera de mí y no dentro. Y no sólo uso internet para verlo a través de algún servicio de streaming, también en DVD y que mi consumo sea solo luz.

En fin, el tiempo es relativo y en estos cinco meses de cuarentena –con sus flexibilizaciones y radicalizaciones- lo he comprobado más que nunca. Sigo en mi camino de reencontrarme conmigo de hace algunos años cuando comencé a ser más consciente del aquí y ahora y de verdad lo practicaba. Ahora, debo conseguirme y adaptarme al contexto actual.