Del por qué una mochila, morral o backpack es el compañero más cómodo e ideal para nuestros días

Tengo ganas de anclar, y otras tantas de huír a un sitio perdido
Asignatura Pendiente

Lo siento mucho, pero tengo que admitirlo: soy una desvariadora profesional. Hablar conmigo es cruzar por cientos de temas para llegar a un punto y aunque trato de evitarlo y mantenerme por el carril, la verdad es que no lo puedo evitar. Soy habladora. Aunque siempre he dicho que soy mejor escribiendo que hablando. Quizás sea porque al escribir puedo releer y darme cuenta de lo que está demás, y borrarlo. Aunque la verdadera razón es que sufro de pánico escénico, si bien a algunos aún les cueste creerlo. Pero… ¿ya ven cómo me desvié?

De igual manera confío en que esos desvaríos de vez en cuando traen aportes valiosos a las conversaciones, o por lo menos sirven para entretener y estrechar vínculos con las personas. Si comenzamos a hablar sobre el clima y quizás no terminamos esa conversación, porque a la mitad comienzo a hablar de cómo el calor influye en nuestro humor, puede que nuestra conversación fluya. ¿O no?

En una de esas chacharas sobre viajes y rutas de trekking salió. Bueno, salió es ser demasiado abstracta. Se dio, o para ser más específica, se me ocurrió comenzar a hablar sobre cuáles eran los bolsos más cómodos para cada ocasión. Soy fan de los morrales (o backpacks). Me parecen extremadamente cómodos. Sé que las carteras son bastante más elegantes y debo confesar que también soy una niña a la que de vez en cuando le gusta estar decente y modo “princesa” –por más superficial que suene-, pero no puedo negarme a la comodidad.

Lo que quiere decir que en mi vida diaria, sí, casi siempre uso morral. Porque es que aparte me encanta cargar con mil cosas. He aprendido a ser más minimalista en ese sentido. Sobretodo después de comenzar a hacer senderismo hace algunos años (no lo practico actualmente, pero algunas cosas me quedan y sobre todo las ganas de volver). Es decir, adquirí el hábito de llevar solo lo estrictamente necesario, pero ante la vida que llevo –o llevaba antes de la pandemia y lo que será my new normal-, me exijo estar prevenida para muchas situaciones que conllevaban a que todo cabía mejor en un morral –o mochila-.

Mochilas, morrales o backpacks en la actualidad

La verdad, con todo el avance y la “innovación” que hemos hecho en el mundo de la moda, hoy los morrales también pueden ser un poco elegantes y ser los mejores compañeros. Y digo innovación porque al final soy de las creyentes en la teoría de que la mayoría de las cosas que vemos solo son reinvenciones o recreaciones con mezclas de ideas anteriores, solo que aplicadas a las “reglas sociales” de hoy en día.

Hay mochilas de todos los colores, tamaños, estilos y formas para que nos apropiemos de la que más se acomode a nuestras necesidades y gustos. Y vaya que se pueden acomodar. En mi historia hay varias que me han marcado pero voy a mencionar dos: una Guess que compré en un outlet en el 2013 durante un viaje a Canadá y otra que me regalaron, que aunque no lo parece, puede llevar dentro el equipaje de una semana. Y si no lo creen, pues también les digo que fue la que me llevé a Cusco para mochilear y conocer sus destinos.

Y es que la comodidad que nos da distribuir el peso en los dos hombros y llevar las cosas a la espalda no puede darla más nada.

Consejos básicos para adquirir una mochila: elígela de tu color favorito o uno que estés dispuesto a usar por el resto de tus días, compra una buena marca que te pueda durar años, trátala bonito para que siempre esté presentable.