La tortura de tener que quedarse en un mismo lugar para los amantes del movimiento o viajar en pandemia y sus condiciones

La vida es lo que hacemos de ella.
Los viajes son los viajeros.
Lo que vemos no es lo que vemos,
sino lo que somos.
Fernando Pessoa

En un mes, va a ser un año que escribí: “Si me preguntan, ¿qué es lo primero que quieres hacer cuando todo vaya regresando a la normalidad? Respondería sin dudar: ¡pues viajar! (…) Por ahora, planeamos próximos destinos, ahorramos en tanto la pandemia nos deja, y fantaseamos con lugares y esas cosas que llevaríamos en la maleta.” Sí, yo tampoco puedo creer que tengamos más de un año en esto. Y menos aún, que apenas es que estamos comenzando a ver las verdaderas consecuencias de todo.

Nunca fue un secreto que no todos estábamos sobreviviendo a la tormenta de la misma manera. En el mundo. No sólo en lo que concierne a un país con sus desigualdades, sino, de verdad, de manera global. Algunos tenían paraguas, otros impermeables y botas para lluvia, unos quizás sólo un periódico o bolsa que ponerse encima y, aunque no quieras pensar en ello, había los que no tenían absolutamente nada con que cubrirse. O los hay, aún, porque la Pandemia sigue entre nosotros. Y en Venezuela peor que nunca.

Aun así, debo confesar que apenas pude, viajé, cerca, pero lo hice. Volví al mar y me conquistó el Caribe en distintos puntos del país. En otros me aterrorizó como quien descubre una red flag de quien cree el amor de su vida. Y me encantó. Y ahora que no puedo hacerlo me he vuelto a encontrar frente a la desmotivación. Quizás un poco porque he tenido gastos forzados y eso de “ahorrar” no he podido hacerlo mucho. El punto es que sigo haciendo listas de lugares que visitar, actividades que hacer y cosas que llevar. Cosas en las que, evidentemente he incluido mascarillas verdes porque ya forman parte de nuestra realidad, y en las que sigo manteniendo otras. Aunque sí, debo volver a repetirlo, aunque incluso decirlo de esa forma sea redundante: cada vez necesito menos.

Objetos que no puedes dejar al viajar en pandemia:

O que al menos yo no dejo:

Creo que con estas cosas, que aunque parezcan muchas la verdad es que no lo son, sería feliz viajando por el mundo sin tiempo delimitado. Algo que haré algún día.