El que ha estado en mis clases, sobre todo las de gestión de tiempo sabe lo que me ha costado incluir el ejercicio -de fuerza principalmente- a mi rutina. Amo hacer yoga, caminar o ciertas disciplinas que he podido integrar a mis hábitos con cotidianidad. Incluso me hice un Yoga Teacher Training de 200 horas porque quería llevar mi práctica a otro nivel. Pero en lo que respecta al fortalecimiento de mis músculos a través de funcionales o movimientos con peso intencionado, me ha costado muchísimo.

A menudo pensamos que ir al gimnasio o practicar algún deporte o disciplina es simplemente hacer ejercicio y listo, pero si eres de los que está construyendo una vida con hábitos y bienestar desde distintos puntos de vista,  sabes que el cuerpo es nuestro motor principal. O básicamente lo que nos sostiene. Y no es trivial moverlo con intención.Si el motor no está bien afinado, el resto de nuestras áreas colapsan.

Para mí, parte del «problema» ha sido que no me siento tan cómoda en centros masivos donde soy un número más, un inscripción más, sin una corrección de técnica ni una planificación basada en nuestros objetivos específicos (ya sea ganar fuerza, flexibilidad o simplemente salud mental), a menos que contrates algo externo.

Sé que un entrenador no es solo alguien que cuenta repeticiones. Es un estratega. Es la persona que analiza tu postura, tus niveles de energía y tus debilidades para convertirlas en fortalezas. En mi caso, siempre observo con mucha atención cómo trabajan los centros de alto rendimiento en ciudades del mundo (en este caso pongo de ejemplo Madrid), porque pienso que coinciden con algo que yo busco: atención individualizada y resultados medibles.

Optimización del tiempo y prevención de lesiones

Contar con un entrenador personal majadahonda o en cualquier ciudad donde te encuentres, puede ser una decisión que marque la diferencia entre un propósito de año nuevo (porque sí, siempre nos lo proponemos a inicios del año) que se desvanece y una transformación real que perdura en el tiempo.

Personalmente, al cerrar este primer trimestre del año, me he sentado frente a mi journal y metas para ser muy sincera conmigo misma: mis ganas de hacer ejercicio están intactas, pero mi constancia ha flaqueado. He llegado a la conclusión de que, aunque tenga la disciplina para crear contenido y mentorizar marcas, en el ámbito del ejercicio necesito a alguien que diseñe un plan a mi medida y me exija ese 1% extra que, cuando se trata de ejercicios de fuerza, yo sola no suelo dar. O, que incluso, me da miedo dar.

Uno de los mayores «ladrones de sueños» (así he visto que le dicen) en este tema es la lesión por mala ejecución o el estancamiento por falta de variedad. ¿Cuántas veces has hecho la misma rutina de cardio durante meses sin ver cambios? Para alguien a quien no le guste el cardio esto puede ser frustrante; esto me pasa a mí -se podría decir- con los ejercicios de fuerza.

Yo siento que la figura del entrenador personal elimina las dudas. Ya no llegas al gimnasio a ver qué máquina está libre o estás en tu casa desaparada y sin dirección; llegas a ejecutar un plan. Ese nivel de estructura es el que permite que, incluso en los días donde la motivación falla (que puede que sean muchos, sobre todo al comienzo), la disciplina tome el relevo. Además, el factor humano y el compromiso de saber que alguien te está esperando para tu sesión es el mejor antídoto contra la procrastinación.

Un mensaje para ti -y para mí-: define tu nueva rutina de entrenamiento

No esperes a que llegue el próximo lunes o el próximo mes para retomar el control de tu salud física. Si tienes la oportunidad de acceder a centros especializados que ofrecen este nivel de personalización, no lo dudes. Es una inversión en tu longevidad y en tu capacidad de enfoque para todos tus otros proyectos.

Ya sea que busques un acompañamiento presencial o que estés diseñando tu propio sistema de hábitos inspirada en libros como «Atomic Habits», asegúrate de que el soporte profesional sea parte de la ecuación.

¿Estás lista para dejar de intentar y empezar a lograr resultados reales en tu cuerpo?

El segundo trimestre apenas comienza, y todavía estás a tiempo de que este sea el año en que cumplas tu palabra contigo misma.