Apuntes, notas, recuerdos y una guía personal de cómo ir a Choroní, en el estado Aragua en Venezuela

Escribir. Pero tal vez no directamente: los acontecimientos necesitan un poco de tiempo para volverse palabra. Como si su sentido, e incluso su forma, debieran recorrer un largo camino interior antes de encontrar su cohesión. 
Julio Cortázar

Choroní siempre es una buena idea. Eso es todo lo que sé. Fue mi asignatura pendiente hasta el 2020, cuando fui a eat, pray, love en Chuao. Hay gente que se pasa la vida extrañando y añorando a personas. A mí me pasa con lugares. No me da vergüenza admitirlo: puedo enamorarme más fácil de un nuevo sitio, que de una persona.

La vida, mi vida, es así. Choroní es un paraíso en la costa de Aragua al que llegas atravesando el Parque Nacional Henri Pittier, el más antiguo de Venezuela, que debe su nombre a un geógrafo, botánico y etnólogo suizo que llegó a nuestro país a estudiar su flora y fauna, específicamente aquí. Artículo de Wikipedia, check.

Mi primera vez en el Pueblo fue tal cual como la titulé. Un viaje, después de meses encerrada, para reencontrarme conmigo misma. O, más bien, juntar todos esos pedazos que redescubrí durante la cuarentena, para renacer de alguna forma. 

El segundo, por mi cumpleaños, fue un viaje de cuento de hadas. Un cumpleaños de princesa, literalmente, si tenemos en cuenta que una de nuestras posadas era un castillo. Aunque la naturaleza estaba un poco salvaje. Es decir, tal cual cuento de hadas en donde hay algún antagonista pero todo termina saliendo increíble.

Quizás tiene que ver con lo mucho que quiero parecérmele al mar en sus características de mysterios, wild and free, pero todos los 02 de enero que celebro mi cumpleaños en la playa, la naturaleza se pone salvaje. Violenta. Creo que ha llegado el momento de entenderlo, aceptarlo y actuar en consecuencia: las costas venezolanas en enero (específicamente el 02) no están aptas para pasar un día de playa. Por mucho que lo quiera.

Este año, el dos hizo tanta brisa que se volteó una lancha y prohibieron los zarpes el resto del día. Por lo que nos quedamos en Playa Grande, la más famosa de Choroní, el pueblo, para la que no necesitas más que ir caminando o con tu carro hasta allí. El último día de esta estadía que nos llevó hasta Cepe y Puerto Escondido, terminó con un Ramón que nos trasladó hasta Valle Seco para descubrir la que se convertiría en nuestra favorita en Choroní hasta ahora. 

Una playa cristalina al mejor estilo del Caribe, con una roca gigante de rompeolas que la hace tranquila como pocas hacia ese lado de la costa venezolana. Un paraíso para pasar todo el día metido en la playa si sabes cómo protegerte del sol, que aunque a veces no lo veas, siempre está ahí. 

La tercera visita, hasta ahora, fue otro panorama. Familiar. Por Carnaval. Y me aseguró que no importa cuántas veces vayamos a un lugar, siempre descubriremos algo nuevo. Una calle nueva, una playa nueva, así sea un color nuevo en alguna esquina.

En esta, desbloqueamos el Mirador de noche, que no es la misma experiencia que ir de día, aunque Choroní es un pueblo pintoresco y alegre incluso en la oscuridad -y con miedo por ser cobarde con respecto a historias de terror-. 

Siempre llevo mi journal a Choroní, pero nunca escribo nada. Soy esa frase de Cortázar de escribir los acontecimientos después de un tiempo. En mi caso, unos días. Aunque siempre hay pensamientos en forma de frases que se me quedan grabados y son inspirados por el momento presente. Esos intento tenerlos en mi celular o inmortalizarlos en mi mente, por lo menos, hasta que pueda transcribirlos y permitirme olvidarlos.

En mi última visita a este pueblo de Aragua descubrí su secreto mejor guardado: Playa Tinikijima. A 10 o 20 minutos (depende de tu ritmo) pasando Playa Tipire (la que está a la izquierda, hacia el otro lado de Puerto Colombia), ¿sería el oeste? El sueño de todo explorador de montañas que le tiene miedo a los traslados acuáticos. No es necesario agarrar lancha o peñero para llegar aquí. Y el paisaje desde arriba, cuando vas llegando, es un sueño. 

Desde su mirador es mucho mejor. 

En fin, Choroní siempre es una buena idea y hoy quiero compartirles todo lo que sé sobre este destino. 

Coordenadas y guía para ir a Choroní

Restaurante la reina de las empanadas en choroní

Comer (y beber)

Siempre la mejor opción será llevar tu propia comida, aunque sea para hacer sanguchitos de diablito y cheese wiz. Pero si prefieres comer allá los precios de almuerzos en la playa parten de $8. Aunque cuando se va terminando el día y dependiendo de la época puedes conseguir hasta en $5. 

Nuestro mejor descubrimiento, tanto por la comida como por la atención es el Restaurante la Reina de las empanadas. Se tardan un poco a veces, pero tiene el nombre bien puesto.

De igual manera se consigue ‘comida rápida’ o los típicos carritos de perros a $1 u otros afines. Las birras en 2x$1 y hay algunos licores que vale la pena porque no es tan diferente a los precios de la capital. 

Callecitas de Choroní

Rezar (aka la ruta)

No he ido en transporte público pero sí se mantiene activo porque lo he visto. Aunque hasta donde he preguntado, no con la misma frecuencia que antes. De igual forma desde el terminal de Maracay salen. Igual para devolverte.

Y sí, hay unas curvas de muerte mientras atraviesas la montaña y lo recomendable es ir poco a poco si no conoces la vía. Es un camino montañoso así que hay partes que no están en las mejores condiciones, pero sí está apto para carros pequeños o bajos. No necesariamente deben ser 4×4. Al llegar todo vale la pena.

Hay estaciones de servicio con gasolina a precio internacional disponibles en el camino y rumores (no lo he comprobado aún) de que en la del pueblo a veces dejan echar a turistas. 

Amar (aka el hospedaje)

Como en todo lugar, hay para todos los gustos y colores. Hay hospedajes de ‘alta gama’ o lujosos como Coco Loco, Tahití y Cacaoni Lodge, que se han hecho muy populares por ofrecer una experiencia digna de 5 estrellas, pero también se encuentran en los costos más altos que se puede conseguir. 

Yo he probado otras opciones como:

Castillo Paraíso

Es una posada relativamente nueva y tiene precios desde $50 por persona por noche. Incluye: desayunos y cenas, agua caliente, Tv, aire acondicionado, wifi, estacionamiento y piscina. Además de un concepto creativo que es bastante diferente a lo que podemos ver en otras posadas. Sí, te sientes de verdad en un castillo. Una ventaja es que queda a pocas cuadras del malecón.

Tom Carel 

Va desde $25 la habitación matrimonial por noche. Incluye: agua caliente, Tv, aire acondicionado, piscina y estacionamiento fuera de la posada (al frente). Es atendida por dos señores y sus espacios son bastante acogedores. Como una casa familiar bien grande y cuidada. Está a una distancia bastante buena desde el malecón. 

Santa Marta

Esta posada se encuentra un poco alejada del malecón y tiene precios desde $10 por persona por noche. Incluye: aire acondicionado, estacionamiento y piscina. También es un ambiente de casa familiar con espacios bien peculiares para pasar el rato.

Hostal Vista Mar

Está justo frente a Playa Tipire o, mejor dicho, a las letras de Yo amo Choroní que acaban de inaugurar en estos Carnavales 2022. Cuesta $20 la noche en una habitación matrimonial. Incluye: aire acondicionado, estacionamiento y su ubicación con la vista directa a la playa es 100% un plus. 

Choroní y todo lo que sé. De mí para ti. 

PD: Precios y experiencia hasta marzo 2022.