Una marca de carteras, accesorios y otros productos hechos de trapillo reciclado. Majo nace como un acto de resiliencia, valentía y fortaleza en un momento de mucha incertidumbre”.

Un mensaje directo en mi bandeja de entrada me hizo un llamado de atención con respecto a, justamente, que tan presentes estamos cuando revisamos nuestras conversaciones en una red social. Lo que parecía cualquier post compartido de una “extraña”- ahora conocida-, al revisarlo con detenimiento, se convirtió en acompañar a tejer una historia que me ha movido desde hace un par de años y hoy escribo para THE SELECTION con mucho cariño.

María José Valderrama es la directora creativa de Majo Ccs, una marca artesanal que hace accesorios en trapillo reciclado. Específicamente carteras, bandoleros, forros para laptops y otras variaciones de esa línea de productos. 

Y aunque suene extraño, no fue ella quien me compartió su post a mi mensajería directa. Fue Yuliana, una de sus amigas y manicurista, quien conectó conmigo por el contenido que subía de mi gata y al ver que también compartía sobre moda y estilo de vida creativo, “lo intentó”, me envió el post en donde Majo contaba su historia y el porqué de la venta de carteras. 

Fue un momento cualquiera, de un día cualquiera, de un mes cualquiera, de un año que pudo ser cualquiera, pero para Majo no lo fue. 

Un accidente lo cambió todo para Majo

En 2023, un accidente de tránsito sacudió su realidad. Majo, que ya había superado una intervención quirúrgica por escoliosis en 2017 tuvo “un aflojamiento en uno de los tornillos de la zona lumbar y un desplazamiento de uno de los discos” como consecuencia del impacto, aunque no lo supo sino meses después de estar experimentando algunas molestias.

Fue al doctor y fue el momento en el que todo cambió.

El veredicto la llevó a una tristeza que solo conoce quien ha tenido diagnósticos parecidos o ha tenido que experimentar, varias veces, procesos que ya conoce como dolorosos, difíciles y retadores. La opción era clara e inminente: había que entrar de nuevo al quirófano. 

Majo Ccs maría josé valderrama

Pero como dicen por ahí: la noche es más oscura cuanto más se acerca el amanecer y lo que fue un momento decisivo en su vida -en todo sentido- también fue el espacio en el que todo se alineó para que Majo pudiera revisar en sus sueños engavetados. Esos que dejamos en algunos cuadernos de la infancia o adolescencia. Y allí estaba la claridad, luego de esos días grises: no había mejor momento para comenzar su idea de un emprendimiento de carteras, solo que lo que sería por curiosidad o creatividad, en ese momento se resumía a supervivencia. O, mejor aún, resiliencia.  

Y entonces, el refugio creativo venció a la adversidad

Y así se originó Majo, como marca, aunque María José describe su nacimiento como un acto de resiliencia, valentía y fortaleza en un momento de mucha incertidumbre, con el objetivo inmediato de recaudar fondos para su operación. 

Y así fue como un momento cualquiera, de un día cualquiera, de un mes cualquiera, del 2024, el post compartido de su historia llegó a mí gracias a Yuli. Al principio solo vi lo bonitas que eran las carteras, pero al leer la razón por la que estaba existiendo el proyecto en ese momento, no dudé en pedirme una. Era el único modelo que tenían hasta entonces. 

El famoso bandolero oruga de Majo, “fue el primer modelo de la marca, fue creado con mucho cariño; sin medidas exactas, sin tamaño ideal, sin patrones…”, y  estoy segura de que lo tiene gran parte de Caracas, porque cuando compré el mío ya había vendido más de 100.

Majo es arte que transforma y lo hace evidente

“Al inicio fue complicado encontrar el material correcto, entre telas y trapillos reciclados, proveedores, calidad de los materiales, costos, tamaños, modelos, medidas. Actualmente busco materiales que garanticen que la cartera mantenga su estructura y sea duradera. Ya sea por el tipo trapillo o telas”.

Con el respaldo incondicional de su madre, Marlene Durán, y las manos maestras de su amiga y manicurista, Yuliana Rojas —quien heredó el don del tejido a los ocho años gracias a las enseñanzas de su madre, la Señora Lenia—, Majo es una ventana que le funciona a su directora creativa para explorar su imaginación y entrar en un portal para explorar las tendencias desde el diseño con propósito, demostrando que producir en nuestro país es un acto de amor, resistencia y reinvención constante.

Lo verdaderamente poético de Majo es el concepto que envuelve a cada bolso. Cada uno de los bandoleros y carteras de la firma lleva el nombre de una mariposa, simbolizando las etapas de transformación y evolución de su creadora. Saber que hoy en día decenas de mujeres recorren las calles llevando consigo un pedacito de la historia de recuperación y bienestar de María José es la mayor prueba de que el consumo consciente y con propósito puede transformar la vida de alguien y sanarle. Y no solo a ella, sino a su entorno.

La reflexión que deja Majo

Esta marca me lleva a cuestionar qué hay detrás de los objetos que decidimos sumar a nuestro armario y vida cotidiana. ¿Cuál es el valor real de lo que vestimos? Apoyar marcas artesanales y locales que basan su producción en el supra reciclaje -como Majo, que aunque su operación sea la idea de la cual nace su marca, que trabaje con trapillo reciclado no es poca cosa- es una forma activa de validar el diseño consciente y el talento con identidad propia.

Al final, más allá de una marca para vender carteras y accesorios, Majo es testimonio de supervivencia. Parte de la historia de una mujer que decidió revisar las agendas de sus metas pasadas en el momento más oscuro de su salud, para transformar su incertidumbre en un manifiesto de resiliencia y valentía. Cada vez que me pongo una de sus piezas, recuerdo la inmensa fortaleza con la que somos capaces de enfrentar nuestros propios procesos de crecimiento y siento que tengo la mejor pieza del mundo para acompañarme durante ese día u ocasión.

THE SELECTION es una cápsula editorial convertida en archivo digital, curada desde mi visión de moda responsable, donde selecciono marcas latinas, locales, sostenibles, de autor, de segunda mano o que simplemente considero tienen una propuesta de valor, alma e historia que compartir y expandir. Es un espacio donde documentamos estilo más que tendencia, y se promueve el consumo con propósito.