Más que una review del libro, las lecciones que aprendí de Las cosas que no nos dijimos de Marc Levy

las cosas que no nos dijimos de marc levy
La inspiración existe pero tiene que encontrarte trabajando
Picasso

La ficción ya no es tanto mi tipo de historias, pero no pude despegarme de este libro hasta saber todas las cosas que Julia y su padre no se dijeron. Aunque haya tenido que leer entre líneas, llenar vacíos y analizar el “más allá de la historia”, para trazar esa línea de manera exitosa ese vínculo padre e hija que quiso Marc Levy tocar y explorar.

Yo tengo un vínculo demasiado cercano con mi papá así que pude divisar un poco el mundo interior de estos personajes y cómo se transforman en un cliché de esos que representan a todo un grupo que se siente orgulloso de identificarse con ellos. 

Tenía demasiado tiempo que no leía una de esas historias improbables, pero predecibles y adictivas en la misma medida. y, sobre todo, con figuras masculinas de esas que creamos según nuestras ilusiones y deseos. No me enamoré de Thomas, como quizás hubiese pasado si me hubiese topado con este libro en mi adolescencia. Ahora sé que, en la realidad, podemos sanar y  ser más responsables emocionalmente y enamorarnos de los Adams. También creo que es porque mi realidad está mejor, pero eso es otro tema.

Las cosas que no nos dijimos de Marc Levy me permitió abrazar a la Michelle adolescente que se enamoró de Darcy y Edward Cullen y estar orgullosa de la que soy hoy. Me recordó que la ficción siempre estará ahí para atajarnos o sacarnos de nuestra rutina. Que los libros son otros mundos que nos permiten explorar los nuestros.

Y, como siempre con cada lectura que hago, hoy te comparto mis frases favoritas y las lecciones que me dejaron.

Lecciones de Las cosas que no nos dijimos de Marc Levy

El mundo es grande, pero la amistad es inmensa.

Creo que es mi frase favorita de todo el libro. Más allá de ser una historia de amor, creo que las amistades que narra Levy en esta historia también merecen un papel protagónico y demuestran que un buen amigo nos puede sostener y salvar.

La memoria es una artista extraña, redibuja los colores de la vida, borra lo mediocre y sólo conserva los trazos más hermosos, las curvas más conmovedoras.

Nuestra memoria, sin duda, es selectiva y nos guarda lo que quiere. Además, nuestros recuerdos siempre estarán condicionados por el tiempo presente.

Dicen que los pensamientos de dos personas que se aman siempre terminan por encontrarse

Porque obvio creo en el amor y el vínculo espiritual que se puede formar de manera consciente cuando amamos.

Uno avanza a duras penas en la vida cuando no sabe de dónde viene.

Aunque me gusta la idea de saber a dónde voy más que saber de dónde vengo, creo que nuestro origen nos determina y es muy importante tenerlo presente para poder transitar los cambios que quizás tengamos que hacer.

Lo que más daño hace en el amor es la cobardía. 

De acuerdo con esto. El amor es para los valientes que no temen expresar lo que sienten y ver qué es lo que pasa con eso. Independientemente de si son correspondidos o no. Nos cuesta atrevernos, pero hay que hacerlo.

Demasiado tarde es un concepto que sólo se aplica a las cosas que ya son definitivas.  

Nunca es demasiado tarde a menos que estemos muertos.

El que expone la verdad del mundo no puede ejercer una profesión equivocada.

Sobre el periodismo y por qué tenemos lo que Gabo llamó el oficio más bonito del mundo. Creo que la mayoría de los que estudiamos o nos dedicamos a la comunicación, sea cuál sea el área, difícilmente nos vemos dedicándonos a algo que no tenga que ver con el servicio al otro.

El amor también tiene su otoño para quien ha olvidado el sabor del otro.

Sí, esa época en donde todo comienza a secarse y desgastarse también llega si el amor no se mantiene. 

Uno se convierte en quien decide ser.  

Tenemos la capacidad de decidir qué queremos ser. No hay nada más.

Para que podamos disfrutar de estos últimos días que nunca tuvimos, unas horas más robadas a la eternidad, sólo para que tú y yo podamos al fin decirnos todas las cosas que no nos dijimos.

La frase icónica para comenzar con el viaje padre e hija. 

basta renunciar un solo instante a tus sueños para que se desvanezcan, cuando están expuestos a la luz demasiado viva de la realidad.

No renunciemos. No dejemos que la realidad que nos quieran imponer los hagan desvanecer. Expongamoslos a la luz, pero confíemose en ellos.

Hoy en día se pasa más tiempo en los aeropuertos que en los aviones. 

Me causó gracia porque siempre converso con mis amigos que para viajar en avión, como hay que estar con tanta antelación y luego toca salir de los aeropuertos, se necesita demasiado tiempo que se puede utilizar para otras cosas.

Lo importante, querida, no es saber en qué ciudad o en qué rincón del mundo está el otro, sino qué lugar ocupa en el amor que a él nos une. 

L’amour…

Recuerda que puedes leer otras lecciones de otros libros aquí.