Notas, apuntes y postales de Maracaibo, una de las ciudades más importantes de Venezuela. Además, te dejo mi lista de qué hacer en la capital del estado Zulia.

“Tierra del Sol amada,
Donde inundado de su luz fecunda,
En hora malhadada
Y con la faz airada
Me vio el lago nacer que te circunda.” 
– Adiós a la Patria, Rafael María Baralt

Si de alguna ciudad pude haber escrito en mi infancia y adolescencia, en el caso de saber que algún día me dedicaría a esto y que posteriormente tendría un blog en donde compartir con el mundo lo que plasmara en papel, habría sido Maracaibo. Principalmente porque mi abuelo es maracucho, casi guajiro, la verdad; y eso hace que tenga algún tipo de vínculo ancestral con el Zulia. 

Después podría dar muchas razones como que de pequeña visitamos, par de veces, a la familia y exploramos la ciudad. Yo desde unos ojos que en principio no sabían que amarían tanto viajar y mirar con lentes de marciano; mis papás desde el cariño familiar. 

En mis recuerdos de niña está Maracaibo feliz. Estoy yo con un blue jean, una franela blanca y unas botas del mismo color hasta la rodilla. Foto que ahora veo y me hace desmayarme del calor y del crimen fashionista. Estamos en pleno Paseo de la Chinita, también muy conocido como la Plaza y Monumento a la Chinita o menos conocido como Plaza del Rosario de la Virgen de Chiquinquirá. Está mi hermano a mi lado. Mi hermano, que antes, en esa foto, me llegaba por la cintura más o menos y ahora soy yo la que le llego por los hombros. 

A diferencia de mis últimas comparaciones y quejas que he dicho en voz alta y frente a todos, si quito la idea del calor que me sofoca de todas las formas en las que se puede, me encantó volver al Zulia luego de más años de los que puedo recordar. Y no sólo eso, sino venir dos veces consecutivas por trabajo.

Hotel Kristoff en Maracaibo

Desde el Hotel Kristoff de Maracaibo

Es mi segunda vez en el Hotel Kristoff y esta vez, a diferencia de la primera que tenía la 361, no recuerdo cual es el número de mi habitación. Pero eso no importa porque esta vez me ocupa estar más atenta a mis emociones internas que a lo que me rodea. Aunque esté en Maracaibo y sea una ciudad que me guste tanto. De igual manera suspiro y pienso “qué rico estar en Maracaibo” cada que puedo.

Más allá de esa foto con mi hermano y de algunos recuerdos tomados prestados de otras fotos, no recuerdo tanto mi infancia en el Zulia. Me es tan difícil recordar esos viajes como es de retador hablar de Maracaibo sin pensar en una gaita. 

O como fue difícil, en esta visita, pararme frente a casi 50 personas a hablar de Redes Sociales y Creación de contenido. No sólo 50 personas, 50 zulianos que tenían expectativas sobre qué podía ofrecerles. 50 zulianos que sabían que tumbarrancho es una receta propia de su tierra que consiste en una arepa frita o “rebozada” rellena de distintos ingredientes que pueden ser queso, mortadela, carne mechada, pollo, pernil o hasta camarones, acompañados de repollo, tomate y el trío de salsas clásicas: mayonesa, salsa de tomate (kétchup) y mostaza. Receta que yo no conocía hasta que ellos utilizaron el nombre del plato como ejemplo para buscar un vídeo en Youtube.

En mi cabeza se pasaba la imagen de una persona armando un juego pirotécnico y en la de ellos el desayuno más calórico que han cosechado. Pero ahora lo sé. Aunque aún no lo he probado. Como también sé que la gaita Pa’ que Luis es real y sí existe una esquina de San Luis en Santa Lucía donde la cerveza está bien fría. Y esto sí lo comprobé.

Maracaibo me conecta con mi abuelo como casi nada. Aunque él ni lo note; aunque él ni lo sepa. Lo hace estar muy presente. Aunque no recuerde gran parte de los viajes que hicimos juntos a su tierra en mi infancia o adolescencia. Lo que sí recuerdo muy bien es lo que sentí el año pasado al venir a la ciudad. Y es la sensación con la que quiero quedarme siempre: la plenitud. Sentirme completa.

Hasta puedo citarme a mí misma porque lo escribí en este espacio hablando del Lado B de formar Más Ciudadanos

Me siento y, fantaseo, de verdad, con que soy esa girl boss que tiene todo lo que siempre quiso. I feel it. Aunque fuera de aquí lo único que hay es Maracaibo con su sol inclemente. Qué rico viajar. Quiero escribir pero me distraigo. Con el celular, por un lado; con la habitación, por el otro. 

Agosto 2021

Maracaibo es la Chinita, las gaitas, el patacón, uno de los puentes más grandes el mundo y las Águilas del Zulia. Las primeras películas venezolanas. Cada 28 de enero celebramos el Día del Cine en conmemoración a ellas, estrenadas en el Teatro Baralt de Maracaibo. Además de muchas cosas más. Si yo fuese Valentina Quintero, me dejaría sembrada en Venezuela y su calorcito. De hecho, no necesito ser Valentina Quintero para sentirlo así. No habrá nunca otra Tierra del Sol Amada o Ciudad de los Relámpagos. Siempre será Maracaibo el sol en mi corazón. 

¿Qué hacer en Maracaibo?

Basílica y todo el paseo de la Chinita 

Calle Carabobo en Maracaibo
Calle Carabobo de Maracaibo

Otros rinconcito histórico culturales de la Ciudad como la Calle Carabobo y el Teatro Baralt (donde se estrenaron las primeras películas venezolanas)

Comer a las orillas del lago o ir a la Vereda (puedes tomar el Tranvía ahí)

Puente Rafael Urdaneta en Maracaibo
Puente Rafael Urdaneta

Cruzar el puente Rafael Urdaneta (uno de los más grandes del mundo)

Patacón comida típica de Maracaibo

Comerse un Patacón, obvio (este es de Candileja)

Ir a Santa Lucía a la esquina de Luis y tomarte una cerveza bien fría en Maracaibo (Luis es real)


Entre otras cosas están los centros comerciales de la ciudad y algunos parques acuáticos (a estos últimos no he ido, pero al pasear por la ciudad puedes verlos). Aquí puedes ver el top de Tripadvisor. ¿Conoces esta ciudad de Venezuela?